Por Clipping Minero.

La última semana de junio dejó señales marcadas y muy importantes para la minería nacional. En primer lugar el martes pasado se reunieron por el tema género (en forma presencial por primera vez desde que se inició la pandemia), el Secretario de Minería nacional, Alberto Hensel, el Secretario General de AOMA, Héctor Laplace y el Presidente de CAEM, Alberto Carlocchia. La foto que circuló no pasó desapercibida y mucho menos el mensaje de que “en el sector no hay grieta”, más allá de que algún pasquín omitió publicar la foto de unidad y optó por hacer un montaje, dejar fuera al Secretario y elevar a la Coordinadora de Género del Ministerio de Producción, Paula Basaldúa en primer plano junto con Laplace. Parece que la unidad no les gusta a todos al final de cuentas.

Otro de los hechos y tal vez el mas significativo hacia afuera fue el cierre que protagonizó Hensel de la reunión del Gabinete de cambio climático, donde intervinieron autoridades nacionales fundamentalmente del Ministerio de Ambiente y de la Secretaría de Minería. Allí el Secretario de Minería dejó interesantes conceptos y datos, pero lo realmente fuerte fue cuando expresó que minería y ambiente van de la mano y que no hay posibilidad de bajar emisiones ni cortar la dependencia de los combustibles fósiles sin aumentar la producción minera. De por si la sola presencia de la autoridad minera en estos eventos ya es toda una novedad, que además, decir con tanta claridad en el seno del ambientalismo que no hay plan que pueda hacerse realidad sin incluir el desarrollo de la minería, resultó impactante, no porque no sea cierto, sino porque esta clase de convites donde se debaten utopías, tuvo su baño de realidad de la mano de un Hensel afilado, concreto y nada condescendiente para con el auditorio. Alguna vez alguien tenía que decírselos de frente.

En vísperas del lanzamiento histórico, que será la presentación del Plan Estratégico para el Desarrollo Minero Argentino, se acumulan señales mas que positivas que demuestran un sector persiguiendo un objetivo común. Esto es ni más ni menos que el fruto de un trabajo que lleva mas de un año de encuentros y acercamiento de posiciones, el desarrollo de las mesas ha preparado un clima de bases sólidas dentro del sector que se refleja también hacia afuera y que está generando expectativas por la posibilidad de atraer inversiones, desarrollar proyectos y aumentar la producción, la exportación, la creación de empleo, fortalecer la cadena de valor minera, el desarrollo de Pymes y, en definitiva, la creación de empleo en blanco y bien remunerado.


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Es posible que la suma de factores positivos para la minería nacional, como lo son el valor de los metales y las dudas de los grandes inversores respecto de Perú y Chile hagan volver la vista hacia estas latitudes, pero eso no será lo único en lo que se va a poner la lupa a la hora de definir si se apuesta por la Argentina. Es por ello que el trabajo que realizan tanto la Secretaría de Minería como CAEM en encontrar un equilibrio que permita desarrollar proyectos y que desde las empresas se le reconoce al Secretario de Minería el mérito de estar siendo escuchados por quienes toman las decisiones en materia económica y tributaria, constituye un factor central para aprovechar la coyuntura de las commodities.

La proyección del Banco Mundial da cuenta de un impresionante aumento en la demanda de minerales, la Argentina tiene dos de los que más se van a requerir. El cobre y el litio son minerales importantes para el mundo y su transición hacia las energías limpias y es imprescindible aprovechar los tiempos que corren para ser competitivos y que las inversiones lleguen a nuestro país para impulsar el desarrollo de la “otra pampa húmeda”, como decía Daniel Meilan, para no terminar siendo “dueños del 100 por ciento de nada”.