La gestión de Mariano Arcioni dejó de lado la discusión acerca del desarrollo minero de la provincia de Chubut para después de las elecciones. La decisión, aunque no sorprende, nos invita a reflexionar sobre los tiempos de la contienda política, que muchas veces, no son los tiempos de las necesidades de la ciudadanía.

La parada electoral posterga el debate de la zonificación minera de la Meseta Central chubutense, zona despoblada si las hay, sin representación en el parlamento provincial debido a esto y por consecuencia, sin peso a la hora de la elección. Pregunta ¿Es pensar en el pueblo descuidar este debate, que permitiría el desarrollo de toda una regíon y que aportaría económicamente a la provincia? ¿Vale todo para ganar una elección? ¿Favorecer a estas zonas poco pobladas no sería favorecer a las mayorías también?

Empresas, sindicatos y hasta el mismo Estado reconocen en la comunicación de la actividad, una de las grandes falencias a la hora de luchar por la tan preciada licencia social. Las mineras transnacionales son demonizadas, los sindicatos no logran masividad y los gobiernos no suelen sacar pecho por una actividad con mala prensa que podría aportar dolares frescos a las arcas nacionales, generar empleo y ser la punta de lanza para robustecer la industria nacional.

Pocos funcionarios se expresan a favor de la minería abiertamente. Sorprende la convicción de Alberto Fernández, quien ayer mismo invitó a quienes tengan legislaciones adversas a la actividad a que las revisen. Y decimos «sorprende» porque hablamos de la máxima autoridad nacional. Tómense la molestia de buscar a los secretarios y ministros de minería de las provincias en las redes sociales y se volverán a sorprender de cuantos realmente se expresan y defienden la actividad.

Del acto en San Juan participaron el Gobernador Sergio Uñac y el Secretario de Minería de la Nación, Alberto Hensel, dos alfiles de Fernández que promueven la actividad y que muestran resultados. Resultados de los cuales otras provincias buscan colgarse pero sin jugarse por el sector. La casi parasitaria posición del Gobernador Quintela de La Rioja, rascando la olla sanjuanina es la fotografía cuyana de la semana.

Fotografía en la que Mendoza se peina pero no sale. Recordemos el retroceso con la ley 7722 y la firma del gobernador Suarez de dos decretos declarando de interés provincial dos seminarios realizados por la organización periodística Panorama Minero.

El interés en las regalías mineras de Mendoza, La Rioja y Chubut es evidente pero ¿cuál es el plan para sumar adhesiones y lograr licencia social? Mostrarse dubitativos y volver sobre sus pasos? Frenar el debate cada dos años por las elecciones? Meterle la mano en la lata a sus vecinos?.

La falta de proyecto es evidente, las encuestas mandan y nuestra política no se da el lujo de planificar a largo plazo, construir opinión de a poco, con debate científico, información y sobre todo, con una conciencia nacional, que pase por encima las mezquindades políticas, trascienda los gobiernos de turnos y planifique un país a largo plazo.