Un conflicto ambiental con poca repercusión entre los movimientos ambientalistas más virulentos, nos invita a la reflexión. Los hechos.

La semana pasada el diario Los Andes titula «Alarma ambiental en Trelew: una laguna se tiñó de rosa y creen que son por afluentes de industrias». Industrias pesqueras agregaremos. La nota es ambigua, se mece entre un permiso por lo menos polémico y la mala praxis pero no hecha luz sobre los hechos concretos.

Atentos al tema continuamos la búsqueda y con el correr de los días nos encontramos con mucha más información, incluso de medios internacionales. En el siguiente link, compartimos una de las tantas notas, y lo hacemos particularmente del multimedio Clarín, no por preferencias personales, sino para remarcar la difusión que tuvo dicha noticia.

Imágenes de la contaminación. El lago rosa de Chubut.

En resumen, pobladores de Trelew bloquearon el paso de los camiones que llevaban los residuos pesqueros para ser tratados. Ante esta imposibilidad de paso, las autoridades provinciales autorizaron a la empresa a tirar dichos desechos al lago en cuestión. No es el fin de nuestra editorial analizar este episodio pero demás está decir que polémicas, sobran.

Como se puede leer, el titular de Control Ambiental de la provincia de Chubut, Juan Michelou, minimizó los hechos al declarar “el vertido de estos deshechos había sido autorizado. Se hizo un acuerdo para volcar líquidos en las lagunas de Corfo. Y además hemos constatado un importante avance en las obras que estipula dicho convenio y continuaremos desde el ministerio de Ambiente con la fiscalización permanente”.


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Ante tamaño ataque al medio ambiente chubutense, buceamos en la web y redes sociales con el propósito de encontrar el posible accionar de los ambientalistas tan conocidos en el mundo de quienes defienden la actividad minera. Solo encontramos algunos tweets aislados, nada más. No hay movilizaciones, ni asambleas. Tampoco hechos de repudio a las autoridades que intervinieron ni a la empresa (prácticas habituales en su accionar).

Frente a este silencio, cabe preguntarse, ante un hecho de contaminación directa, ¿indiferencia? ¿No garpa el reclamo a los pesqueros porque ya es una industria en funcionamiento? Quienes apoyan el desarrollo del sector minero diariamente, se enfrentan a las ya trilladas acusaciones de ser «bancados» por multinacionales mineras. ¿A ellos los bancan para hacer la vista gorda en estos casos?.

Eso sí, el domingo llegó a Comodoro Rivadavia un avión con insumos y maquinarias mineras para la provincia de Santa Cruz (provincia en la cual su principal exportación son los metales/minerales y donde no se conoce incidente ambiental alguno) y como era de esperar, el ya casi protocolar recibimiento antiminero no se hizo esperar.