El trastorno delirante megalomaníaco es cuando una persona, en un momento de su vida y durante un tiempo perdurable, se ve inmerso en un delirio y se considera alguien único, grandioso, elegido, poseedor de la verdad absoluta. Dentro de ese delirio, existe un corte abrupto con la realidad objetiva. En algunos casos aparece además la paranoia, el sujeto se siente amenazado o perseguido pero siempre por personalidades de una escala de reconocimiento, poder o reconocimiento social, para sentir que es un «enemigo» a su altura.

Psiquiatra: ¿Dígame, como se siente?

Paciente: Como quiere que esté doctor, me hicieron una operación mediática, me quieren hacer pasar por loco.

Dr.: ¿Qué lo hace pensar eso?

Pac.: no ve que el Presidente Trump, Putin y Xi-Jinping se juntaron para manipular la Gaceta de Tupungato para criticarme, Infames, pero no me van a parar eh, no señor.

Dr.: ¿Cómo lo hace sentir eso?

Pac.: Muy enojado Doctor, Irritado, ya rompí seis teclados escribiendo contra estos degenerados, los voy a arruinar, tengo los datos de sus celulares, satélites de la KGB y del Mossad, transcripciones, todo. A mi nadie me para, los voy a arruinar.

Dr.: Tranquilo, trate de relajarse, ¿cree usted que exista la posibilidad de que lo que usted cree no sea así y haya alguna explicación mas lógica?

Pac.: ¿Cómo cual?

Dr.: Que la Gaceta de Tupungato no sea manejada por altos líderes mundiales que seguramente estén ocupados con temas mas urgentes, por ejemplo.

Pac.: ¿Esta Loco?, eso es imposible, usted esta diciendo algo que no me agrada. es mas, me molesta. Odio su opinión, usted esta con esta gente, es uno de sus mercenarios, claro, ya me parecía. Lo voy a arruinar, páseme mi maquina de escribir que lo voy a acusar de ser un psiquiatra 4.0, un médico «virtual».

Ojalá fuera gracioso, pero hay gente así, el medio minero tiene algunos exponentes que están mas para un pabellón de pacientes peligrosos que para andar sueltos por la calle. En fin, hay quienes prefieren mirar para otro lado y tirarle unos morlacos y darle la razón con tal de no ser su próxima victima.

Por Parodi A.